Tres miembros Vistage opinan sobre qué significa hoy liderar una empresa. Entre la profesionalización de equipos, la inspiración del liderazgo y el compromiso con la comunidad, sus testimonios muestran cómo la tarea empresaria trasciende el negocio para impulsar el desarrollo y la transformación.

Con motivo del Día del Empresario, que se celebra cada 16 de agosto, y en el marco de los 25 años de Vistage en Argentina, tres miembros de nuestra red conversan con Guadalupe San Martín, CEO de Vistage Argentina, y comparten su visión de lo que significa hoy ser empresario en nuestro país, en un nuevo episodio de nuestro podcast, «Empresarios que hacen bien».
Se trata de Margarita May (GV72), gerente general de Isolant, fabricantes de espuma de polietileno para aislación en construcciones; Nicolás Catalano (GV200), CFO y cofundador de Up Hoteles, firma de servicios para empresas hoteleras; y Ariel Maya (GV100), CEO y fundador de Merclin, fabricantes de productos químicos, pinturas y limpieza para el hogar.
Entre las primeras reflexiones, Margarita opina que “ser empresario es ser un optimista nato. Creo que implica ver desafíos y ver cómo resolverlos. Y si encima de optimismo tenés un sueño, mucho mejor, porque es lo que alimenta esas ganas de enfrentarte a distintos problemas, y a veces la Argentina es un poco desafiante”.
A su turno, Ariel destacó la importancia del rol de los empresarios: “Siempre estamos rodeados de familias que contribuyen a que la empresa funcione. Entonces, tenemos la responsabilidad de acompañar a todas esas personas que forman parte del equipo en su vida, en su formación. Porque no es solo trabajar por plata, sino involucrarse y entender que son personas que quieren progresar, que quieren soñar y, de alguna forma, como empresarios, inspirarlos a que ellos se desarrollen y progresen en las empresas”.

Nuestra convicción de que mejores empresarios hacen un mejor país se refleja también en el recorrido personal de nuestros miembros. Más allá de la gestión del negocio, la experiencia de pertenecer a un grupo Vistage les aporta acompañamiento, aprendizaje y la posibilidad de crecer junto a pares que atraviesan desafíos similares. Desde superar la soledad de la conducción hasta profesionalizar una empresa familiar o animarse a delegar funciones clave, los testimonios que siguen muestran cómo este espacio se convierte en un motor de desarrollo personal y organizacional.
Nicolás: El grupo de Vistage me ha ayudado mucho en diversas instancias. Me acuerdo la primera vez que tuve que hacer mi presentación de la compañía. Primero, un poco de nervios. Y después, bastantes bifes me dieron. Al año siguiente estaba mucho mejor preparado. Me di cuenta de que ellos habían hecho un recorrido similar. Ahora nos pasa con los nuevos miembros.
Margarita: En mi caso, cuando hacemos pase de mando con papá, que es un momento muy álgido en las empresas familiares, fue cuando se decidió profesionalizar. Papá venía liderando a su manera y una gran tarea mía fue profesionalizar la empresa. Y ahí fue que yo empecé en Vistage, porque desarrollar gente profesional en las empresas nos permite delegar y nos permite vivir.

Ariel: Yo me sentía bastante solo, porque la empresa era chiquita, iba creciendo, pero la soledad de la pyme es fuerte. Yo quería hacer un MBA y me dicen “no, vos tenés que ir a Vistage”. Uno de mis temas críticos fue que haya alguien en la empresa que pueda promover ideas, desde el producto, desde el marketing. Son cosas que hacía yo solo. Siempre dije “voy a ser yo, hasta que consiga alguien que lo pueda hacer mejor o que se complemente conmigo”. Hace poco tomamos un director de marketing, así que delegué lo que yo sabía hacer en alguien que tiene mucha más experiencia y que permitió potenciar todo lo que estamos haciendo.
Nicolás: Pasa que, a medida que uno va ascendiendo, los desafíos se van complejizando. En algún punto necesitas a alguien que venga y sepa más que vos.
Ariel: Uno pueda observar y aportar, pero no tener toda la razón y todas las ideas, porque, aparte, es desgastante.
Hablar de talento es hablar de personas, diversidad y, sobre todo, liderazgo. No alcanza con sumar capacidades técnicas: lo que define el rumbo de un equipo es la forma en que se inspira, se acompaña y se construye confianza. Nuestros invitados reflexionaron sobre cómo formar líderes, motivar equipos y aprender a delegar para que el talento realmente florezca.
Nicolás: Nosotros operamos muchos hoteles, mano de obra intensiva, mucha gente muy diversa. Además, la hotelería es una industria que promueve el primer trabajo. Entonces, el liderazgo es fundamental, manejar los equipos es fundamental. Es un desafío formar líderes y es maravilloso encontrar a esas personas que tienen las ganas de liderar y las competencias necesarias para poder desarrollarlo. Pero es muy complejo.
Ariel: Lograr que inspiren también. Porque uno está todo el tiempo inspirando por la pasión, por el optimismo. Uno está siempre tratando de contar lo que quiere hacer o a dónde quiere llegar. El desafío es generar líderes que puedan también inspirar a la gente.
Margarita: Yo cambié mucho mi forma de liderar cuando me callé un poco y escuché más. En el momento en que profesionalizamos me dije “si tomás a alguien preparado y pagás un sueldo acorde, confiemos”. Y aprendí que hay distintas formas de liderazgo. Hay uno que inspira con sus palabras y otro que inspira con su forma de trabajar y su análisis de datos. Entonces, un poco dejé que el ecosistema se arme solo y hoy tengo un equipo espectacular en el que confío. Me puedo ir de vacaciones tranquila. Los apoyo, los trato de acompañar todo lo que ellos necesitan, pero aprendí a confiar y a escuchar.
Si bien el empresario genera valor por definición, a través de empleo, producción y dinamismo económico, cuando suma su compromiso social y ambiental, el aporte puede ser exponencial. Nuestros invitados compartieron iniciativas que combinan innovación productiva, conciencia ambiental y apoyo al ecosistema emprendedor, dejando en claro que el liderazgo empresarial también se mide por la huella que deja en la comunidad.
Margarita: Nosotros somos industria plástica, nuestra planta de 13.000 metros cuadrados procesa 280 toneladas de plástico. Tenemos una planta recicladora interna y estamos casi por llegar a basura cero, basura doméstica también, y hay separación integral.
Ariel: Como empresa química, pensar en el impacto ambiental es importante, es difícil, es un desafío. Hace un año empezamos a fabricar un impermeabilizante que utiliza neumáticos reciclados, molidos, polvo de neumáticos. Se usa para muchas cosas; en nuestro caso, como componente de una pintura que impermeabiliza techos. Consumimos entre 30 y 50 toneladas por mes de ese material, muchísimo más de la basura que generamos.

Después, a nivel social, creo que poder contar la historia de uno como emprendedor inspira un montón. Si uno pudiese hacerlo en los colegios, en la universidad, creo que ayudaría a muchos chicos y a muchas personas que están formándose a entender cuál es el rol de ser empresario y a inspirarlos para eso,
Margarita: ¿Sabes qué hacemos nosotros en la empresa? Tenemos un gen emprendedor muy importante y todos en general son emprendedores. Dos veces al año contratamos a un profesor que da un curso de emprendedorismo para nuestra gente y su familia, porque tenemos muchos empleados que la señora hace un emprendimiento de cotillón o hace milanesas para el barrio. No sabés el impacto que tiene y lo bueno que está que se vean como emprendedores, cambia totalmente la forma en que trabajan.
Nicolás: Me encanta eso y me parece que es algo que tenemos que hacer desde nuestro rol y nuestra experiencia para que ese ecosistema emprendedor sea cada vez más grande. El porcentaje de empresarios o de empresas que tenemos en relación con la población es inferior comparado con Chile, Brasil, Colombia. Cuánto tenemos para recorrer y qué crucial para el desarrollo de todo el país.
Otro impacto laboral muy significativo es generado por los increíbles avances tecnológicos de los últimos 25 años. Las empresas tienen que adaptarse continuamente para mantenerse relevantes y competitivas. Pero la transformación digital no es solo un desafío operativo: también tiene profundas implicancias sociales.
Nicolás: Nuestra empresa tiene ocho años, la tecnología la atraviesa y todos los días surge algo nuevo que la podría transformar. Uno trata de estar encima de lo que va sucediendo en nuestra industria para poder adoptar la mayor cantidad de tecnología que se pueda, porque el mundo se está transformando a una velocidad muy acelerada.
Ariel: La aceleración del último tiempo, ahora mismo, es impresionante con el tema de inteligencia artificial. Yo creo que tenemos un desafío muy importante desde el impacto social. Hay mucha tecnología que va a reemplazar muchas cosas que hace la gente que trabaja con nosotros. Y ellos se merecen hacer otras cosas que no sean tan operativas y básicas. Y ese es el juego donde uno tiene que tratar de que esas herramientas los ayuden a que sigan trabajando, pero haciéndolo mejor. Entonces, no es ver cómo reemplazo, cómo contrato a un agente digital para reemplazar a tres personas, sino reinventar a esas personas que confían en nosotros y que trabaja con nosotros para no llevarse puesto todo. Porque se viene una época muy difícil con eso.
Ariel: Perseverancia, optimismo. Hay que ver el futuro positivo, porque uno va generando lo que piensa, no es lo que siente. Hay que ir para adelante con convicción y, en esta época, transformarse a tiempo.
Margarita: Que trate de disfrutar lo más que pueda el camino y que confíe en la gente. Que no se quede solo, porque, a veces, el empresario se encapsula. Vistage hace que nosotros no estemos solos. También el equipo propio que uno forma, los amigos, no sé… Que no se aísle, que no esté solo y que disfrute el camino. A veces, uno se pone como demasiados objetivos y la pasa mal. Capaz llegamos un poquito más tarde a la meta, pero que el camino esté bueno.
Nicolás: Que se animen, que sean perseverantes, que sepan que no están solos. Es importante saber que hay un montón de gente dispuestos a apoyar y a acompañar sus proyectos. Que sepan que lo que a ellos les puede resultar difícil a otra persona puede resultarle muy fácil, y que en otros puede estar la solución al escollo que se les pueda ir presentando.